A Rafa. la carta que nos mandó la nena dictada por ti
Querétaro Qro, Sábado 9 de septiembre de 2011
Tema de la próxima mariposa
Rafa: quiero escribir la sensación de felicidad indescriptible que sentí al leer la carta que nos mandó la nena dictada por ti.
También quiero agradecer a Dios la habilidad de la nena de saber interpretar lo que nos quieres decir desde ahí, en el lugar donde te encuentres.
¡Rafa! También quiero que sepas que tus mensajes y acciones hacen crecer nuestra FE, nos hacen sentir más confiados de que la existencia de la otra vida es Real.
Nos animan y nos llenan de alegría al saber que nos hemos de volver a ver.
Gracias Hijo. Siento tu presencia junto a mí, te agradezco el que no te olvides de nosotros. Te ruego que sigas consolando a tu mamá, que la sigas haciendo reír con tus bromas, ella te quiere y te extraña mucho, tú lo sabes mejor que yo.
Rafa: también quiero que sepas, que tu partida anticipada nos ha traído una enseñanza inesperada pero extraordinariamente aleccionadora.
Desde ese 9 de Enero nuestras vidas cambiaron. Hemos vivido y aprendido lo que nunca hubiéramos querido vivir ni aprender, pero que sin embargo, también hemos aprendido que son cosas de la vida que están dentro del Plan de nuestro Creador, que está la pendiente de todo lo que nos sucede. El todo lo Hace bien, y en este entendido nosotros debemos aprender a aceptar la Voluntad de Él.
Cambiando bruscamente de interlocutor, Mi Nena voy a contarte un detallito que me acaba de suceder mientras hablaba con Rafa. Sabemos que el Espíritu de Rafa se vale de Seres Vivos, sobre todo de niños inocentes para mandarnos sus mensajes, esto ya lo hemos comprobado con los mensajes que nos mandó a través de Lalo y su hermanito, y el niño del abanico.
Pues bien, ahora lo ha hecho conmigo a través de otro niño y aunque no me lo creas ese niño fue un ratoncito, que se estaba subiendo debajo de mi pantalón en mi pierna izquierda, claro que no llegó ni a la rodilla pues tuve que sacudírmelo.
No me lo vas a creer, pero un día anterior estuve jugando con él. Te voy a explicar de qué manera. Hay una bolsa colgada de un clavo en la pared hecha con ladrillos donde el ratoncito puede caminar gracias a sus uñas. Resulta que se salió de la bolsa y se escondió detrás de ella, esperando el momento que yo me descuidara para caminar por la pared hacia abajo.
Yo me encontraba desayunando en esos momentos, así que aproveché para jugar con él. Cuando ya había avanzado hacia abajo unos 20 centímetros, yo le daba unos golpes a la mesa y el se regresaba a esconderse detrás de la bolsa.
Esto lo repetí varias veces mientras me reía y acababa de desayunar. Al terminar me paré, levanté la bolsa y le eché un gritote, así que el se aventó desde arriba con el fin de suicidarse. Pero claro, cayó y siguió corriendo ¿Qué grosero verdad? ¿No le habría gustado mi voz?
Pues bien mi Nena, mientras estaba escribiéndole a mi hijo se apareció otra vez el mismo ratoncito, en la orilla del escritorio el cual está repegado a la pared. Yo me estaba comiendo un dulce, así que me acordé que Rafa iba a buscar dulces en mi buró y pensé ¿No será el espíritu de Rafa que metido en ese ratoncito viene a pedirme un dulce? Y yo dije, pues sí, así que se lo dí, se lo arrimé a la orilla del escritorio y al minuto, se lo llevó, y al siguiente minuto ya se estaba subiendo por mi pierna. Yo supongo que venía a agradecérmelo personalmente ¿Qué vaciado verdad?
Así que esta vez ya no le grité.
Y no le grité para demostrarle que no soy un cobarde, pues a lo mejor quería vengarse de mi por el gritote que yo le había echado antes ¡Cómo vez!
Nena, no vayas a pensar que me estoy volviendo loco al querer que nuestro Rafa trate de comunicarse con nosotros aunque sea a través de un pequeño ratoncito, pero el caso es que cada vez que lo vuelvo a ver (al ratoncito) ya no lo ataco, al contrario, lo saludo. ¿También, qué crees..?
Le compré a tu mamá tres pajaritos porque los oí cantar muy bonito. No habían querido cantar, pero hoy ya los oí gorjear. A lo mejor vuelve a ser el Espíritu de Rafa que va a saludar a su mamá por medio de sus cantos ¿no lo crees?
Sea como sea, el chiste es tener siempre presente a nuestra estrella Roja en el cielo, a nuestro Cristo particular. ¿No crees? ¿Qué alegría verdad mi Nena?
Sólo de acordarnos de él nos hace sentir muy contentos. No lo olvidemos jamás.
Rafael Cabello Pérez