Dos tipos de consejo...

03.12.2016 01:20

Querétaro, Qro., a 3 de diciembre de 2016

Hoy pude comprobar que sí existe alguien que interviene o trata de intervenir en nuestras decisiones.

Aconsejándonos a hacer o a no hacer cosas y acciones que nos van a beneficiar o a perjudicar.

Como en mis tiempos a algún productor de películas se le ocurrió la idea de representar lo que en el dibujo aparece.

Sobre todo cuando alguien nos hace enojar, es cuando aparece sobre nuestro hombro, esa figurilla diabólica que nos aconseja la manera de desquitar nuestro coraje; haciendo oídos sordos a la figura angelical que trata de detenernos, aconsejándonos que seamos comprensivos y tolerantes; al contrario de lo que nos aconseja la figurilla diabólica, que basándose en nuestro orgullo y dignidad nos exalta a solucionar los problemas de la misma manera  como se formaron, o sea con violencia, nublándonos nuestro conocimiento y experiencia de que la violencia no se soluciona con más violencia, porque el mal no se combate con mal, sino con el BIEN.

Estas situaciones las podemos comparar cuando vamos caminando al borde de un precipicio. Un solo paso en falso nos puede hacer caer hasta el fondo o como cuando un tren va en la vía. Y de pronto una sola persona por medio de una palanca puede hacer el cambio de vía, obligando a toda la máquina junto a todos los vagones, se vayan por otro lado muy lejos de su verdadero destino.

Así nosotros cuando tomamos UNA DECISIÓN EQUIVOCADA habiéndole obedecido a la figurilla diabólica, cambiamos la dirección de nuestra VIDA, quedando nuestra razón totalmente nublada y sin LUZ.

La pregunta que salta por si sola ¿porqué preferimos hacerle caso a la figurilla diabólica?

Pues porque ya lo dice la canción: Qué dulce es la venganza. La venganza nos produce placer, lástima que ese placer nos perjudique dañando a nuestro SER HUMANO, y dañando también a nuestra salud espiritual y dándole también de paso, un golpe bajo a nuestra CONCIENCIA.

La segunda pregunta es… ¿Porqué nos hacemos los sordos a los consejos de la figurilla angelical? Pues porque  aún no hemos comprendido cabalmente que todo o que nos ocurre, es porque nosotros mismos lo hemos CAUSADO en el preciso momento o con anterioridad.

No quedándonos otra que reconocer que si alguna persona nos está ofendiendo es porque nosotros dimos motivo para ello. O porque hasta por nuestra mala suerte, lo agarramos de malas.

Claro que es MUY DIFÍCIL hacerla de gente comprensiva y TOLERANTE, pero recordemos que cultivar las VIRTUDES DE LA COMPRENSIÓN y la TOLERANCIA no es cosa que nos divierta, pero cultivarlas y practicarlas nos ahorra muchos problemas.

Rafael Cabello Pérez, Gambusino de la Sabiduría.