El Bien y el Mal está dentro de nosotros
Querétaro, Qro. a 6 de marzo de 2017
El Bien y el Mal está dentro de nosotros
Recordemos el cuento del Samurai.
No es necesario MORIR para ir a conocer el infierno ni el territorio del MAL
Porque lo podemos conocer aquí mismo en la tierra y durante el tiempo en el que (“CREEMOS”)
Que estamos viviendo.
El INFIERNO lo podremos conocer aquí mismo en la tierra con nuestro MAL COMPORTAMIENTO (de ahí es que proviene el buen consejo de nuestros padres PÓRTATE BIEN HIJO!)
Cuando nos portamos mal, NUESTRO CUERPO NO MUERE, LA QUE MUERE ES NUESTRA ALMA o lo que es lo mismo , MUERE NUESTRO ESPÍRITU, MUERE TAMBIÉN NUESTRA PAZ INTERIOR. Es como apagar la luz, como estar en un cuarto OSCURO es como apagar también, el foco del entendimiento, nos invade un CORAJE eterno que va creciendo cada vez más hasta convertirse en ODIO, un odio continuo y pegajoso con DESEOS DE VENGANZA que nos impulsa a continuar con más y más actos equivocados y de mal comportamiento. Recordemos quién es el demonio, El Rey del ODIO y de la mentira. Al actuar de esta manera, nos comportamos como él, es cuando podremos decir que ya ESTAMOS EN EL INFIERNO.
Para salir de él, no basta tan solo con el ARREPENTIMIENTO NI CON EL PEDIR PERDÓN, eso es sólo el primer paso.
Es necesario reparar los daños causados. Es CAMBIAR NUESTRA CONDUCTA, pero recordemos que cambiar nuestra conducta no se consigue con solo desearlo Debemos ACTUAR, ponernos en movimiento, una y otra vez, portándonos bien hasta que se nos haga COSTUMBRE.
No debemos desanimarnos, RECORDEMOS que el camino hacia la salvación es siempre de SUBIDA y que el último escalón no es la muerte, sino la entrada a la vida eterna.
Aparentemente pareciera imposible tratar de cambiar el carácter hostil que hacia nosotros muestra otra persona aunque se lo digamos de mil maneras diferentes, ya sea por la buena o por la MALA.
Pero si existe una posibilidad por no decir que es la única forma de hacer cambiar a otra persona, el mal concepto que tiene de nosotros y ESA POSIBILIDAD ES CAMBIANDO PRIMERO EL MAL CARÁCTER O COMPORTAMIENTO DE NOSOTROS MISMOS recordemos la máxima de Lao Tse.
Rafael Cabello Pérez, Gambusino de la Sabiduría.