El poder del Alcohol

20.07.2015 00:00

Querétaro, Qro, a 20 de julio de 2015

 

El Alcohol tiene la particularidad de proporcionar en la mente de las personas que ya lo conocen un enorme placer irresistible con el solo hecho de recordar aquellos momentos en los que tuvimos el gusto de probarlo produciendo en nosotros esa irresistible TENTACIÓN de volver a probarlo aun a sabiendas del DAÑO que nos hace y nos hará si es que no podemos RESISTIRNOS para poder librarnos de esa PODEROSA TENTACIÓN.

Es en esos momentos donde se encuentra la clave y el secreto para vencernos a nosotros mismos, equivaliendo a subirnos a un RING para luchar con un personaje muy fuerte al que tenemos que vencer porque ya sabemos lo que nos ocurrirá si es que el logra vencernos a nosotros.

El secreto de esa lucha está en que la fuerza de nuestro adversario no la sentimos en esos momentos en la forma de DOLOR como ocurre en la lucha libre o en el box, sino que la sentimos como si fueran golpes que nos proporcionan PLACER, aún cuando sabemos que las consecuencias de esos golpes se habrán de producir al otro día y los que le siguen con la cruda real FÍSICA Y MORAL.

La cruda física la sufriremos con un fuerte dolor de cabeza y la cruda moral la sufriremos sabiendo que nos hemos devaluado delante de nuestros propios OJOS y de los demás. Y todo esto sin contar con la devaluación de nuestro estado de SALUD FÍSICO Y MENTAL que nos aleja de la ALEGRÍA DE VIVIR y de nuestra capacidad intelectual y física que necesitamos para TRABAJAR, sabiendo que nuestro trabajo es el único capaz de JUSTIFICAR Y CORRESPONDER al más valioso regalo que hemos recibido y que es el hecho de darnos cuenta que SEGUIMOS VIVOS.

NUESTRA VIDA  debemos considerarla intocable y tenemos que defenderla en todo momento de los peligros que la acechan constantemente y esos peligros tenemos que reconocerlos y reconocerlos literalmente quiere decir CONOCERLOS Y VOLVERLOS A CONOCER para que no nos sorprendan, porque ellos nos salen al frente disfrazados  de proporcionadores de PLACER pero que lo que no nos dicen, es que es un PLACER DESTRUCTIVO y quienes ya sabemos las consecuencias de aceptar esos placeres que nos engañan y nos afectan; nos compo9rtamos como UNOS TONTOS por no decir que NECIOS, porque insistir en repetir una historia que ya hemos vivido y que bien sabemos que poco a poco nos irá destruyendo cada vez más y más, a este comportamiento nuestro sólo podremos nombrarlo como UNA NECEDAD DE LO MÁS IRRACIONAL que acabará con nosotros y con nuestra VIDA privándonos de la oportunidad de merecer con nuestro trabajo y buen comportamiento el derecho a ganar LA VIDA ETERNA.

Es necesario que SEPAMOS todas aquellas personas que hayamos tenido el placer o la desgracia de haber conocido los efectos del alcohol… que esa invitación a subirse al RING, no ocurrirá solamente  una vez. Aún cuando en la lucha anterior hayamos salido vencedores, pues esa invitación se repetirá una y otra vez, mientras no hayamos conseguido ANIQUILAR totalmente a ese enemigo que nos invita para que nos destruyamos nosotros mismos con los placeres que nos da le alcohol.

LA ESPERANZA de ese aniquilamiento de nuestro enemigo radica en salir siempre vencedores de esas subidas al ring que no debemos rehusar pues será la única manera o forma de que esas invitaciones a luchar se hagan más y más esporádicas, hasta que desaparezcan totalmente.

Este es el precio que tendremos que pagar todas aquellas personas que CONSCIENTEMENTE o INCONSCIENTEMENTE hayamos caído en la tentación de LAS TRAMPAS que nos tienden LOS VICIOS, porque  no solamente el alcohol es el único interesado en destruirnos y en quitarnos la vida, también hay otros como el tabaco y las drogas.

El problema para los NOVATOS (los jóvenes) es que ellos están sedientos de EMOCIONES FUERTES Y NOVEDOSAS QUE LOS HAGAN VIBRAR y son fáciles presas de las trampas que les ofrecen los vicios. Pero es precisamente aquí donde los viejos experimentados como yo que aprendimos a dominar a esos monstruos, podemos aconsejar a esos jóvenes, que están corriendo el mismo riesgo que yo tuve cuando también fui joven.

Yo les puedo decir con mucha seguridad que no es necesario echarse un clavado a una alberca llena de víboras para demostrar que uno es tan ágil, que puede uno esquivar sus mordeduras.

También puedo decirles que las señales que fueron puestas en las carreteras no fueron puestas para adornarlas, sino para evitar que otras personas se accidenten en el mismo lugar, en donde otras con anterioridad, perdieron la vida.

Este escrito intenta ser uno de esos SEÑALAMIENTOS que no son otra cosa que historias y experiencias vividas para que no se repitan, para que los jóvenes que vienen detrás de mí, no pierdan su tiempo en repetir las mismas experiencias, pues el tiempo de esta vida terrenal es muy corto, como para dedicarlo y exponerlo con tal de disfrutar de los placeres que nos proporcionan los vicios.

Rafael Cabello Pérez