La diferencia entre matar y no matar no puede ser medida por las escalas conocidas
Don Rafa, dedicada a Poncho. Mitad de abril de 2017
Aquella persona que comete un CRIMEN,
ha violado la ley del hombre, es UN DELITO
ha violado la ley de Dios, es UN PECADO
El delito se paga con la cárcel, el encierro.
El pecado se paga con la oscuridad de la MENTE y del entendimiento, es la muerte del ALMA.
El asesino que logra burlar la acción de la ley sufrirá la pena del AUTOEXILIO y de la FUGA. Aparte de la pena moral y de REMORDIMIENTO.
La acción de matar, puede durar solo unos instantes.
La acción de reparación de este daño, puede durar el resto de la VIDA y posiblemente ni eso sea suficiente.
El asesino pierde automáticamente su PAZ INTERIOR, SU TRANQUILIDAD.
Está expuesto, al sufrimiento, a la soledad y ya no podrá SER FELIZ.
Aquella persona que logra contener sus IMPULSOS de cometer UN CRIMEN. Aunque piense que sus motivos son suficientes para hacerlo, es una persona que ha logrado DOMINARSE A SÍ MISMO. y esto lo convierte en un HOMBRE PODEROSO. LAO TSE.
Con esa decisión de no matar, ha logrado obedecer la ley del hombre por lo tanto tiene derecho a gozar de su libertad y de todos sus DERECHOS.
Ha logrado obedecer LA LEY DE DIOS. Por lo tanto tiene derecho a la vida y a la alegría de VIVIR Y SER FELIZ.
La diferencia entre matar y no matar no puede ser medida por las escalas conocidas
Kilómetros, toneladas, velocidades, etc, etc. Pero dejan una marca profunda en el cuerpo, en el alma, imposibles de borrar.
Rafael Cabello Pérez, Gambusino de la Sabiduría.