LA VIDA NO ES COMPLICADA, UNO ES QUIEN LA COMPLICA

06.02.2016 01:01

Querétaro, Qro., a 6 de  febrero de 2016

LA VIDA NO ES COMPLICADA, UNO ES QUIEN LA COMPLICA

Cometiendo acciones que afectan a nuestra propia vida como la de los demás. Dichas acciones no siempre se pueden solucionar fácilmente pues hay acciones que afectan nuestro presente y nuestro futuro.

Esas acciones son las que se quedan grabadas profundamente en nuestra  mente y en la mente de los demás. Si no corregimos a tiempo nuestros errores y los guardamos en nuestra memoria en forma de resentimiento daremos lugar al odio y al deseo de venganza complicando cada vez más y más nuestra existencia. Porque en estas condiciones ya no se podría decir que estuviéramos complicando cada vez más y más nuestra VIDA pues con el odio en las entrañas no se puede decir que uno esté realmente VIVIENDO.

Para regresar a la vida es necesario reparar los daños cometidos, perdonar o pedir perdón, según sea el caso para poder decir que está uno realmente viviendo, se necesita estar en paz con uno mismo y con los demás, rescatar nuestra paz interior. Es necesario tener bien entendido. Que no debemos cometer acciones que ya no tengan solución, frenar a tiempo a nuestras manos, a nuestra lengua y a nuestra mente.

Y ya que hablemos de la MENTE, hablemos un poco de ella: la mente es la que dirige y ordena todas nuestras acciones, el cuerpo solamente obedece lo que la mente determina. Por lo tanto la mente es la culpable de todas las acciones que el cuerpo realiza pues como ya dijimos, el cuerpo solamente obedece.

Al cuerpo solamente le corresponde exigirle a la mente que le proporcione todas aquellas cosas que la mente decidió proporcionarle al cuerpo para hacerlo adicto a ellas, como pueden ser las drogas, el tabaco  y el alcohol.

La mente sin control nos puede meter en muchísimos problemas. La mente nunca está quieta, se sale del presente, se va al pasado y de ahí puede saltar al futuro, con la isma facilidad con lo que hace una pulga. Afortunadamente nuestro cuerpo ha sido dotado no solo de una mente a veces loca, a veces cuerda, también fuimos dotados de un ESPÍRITU.

 Y es a este al que debemos acudir para exigirle a la mente para que se controle, que se ubique perfectamente, siempre en el presente, en nuestro trabajo para que de esta manera seamos cada vez más eficientes. Cuando la mente y el cuerpo se unen y se ponen de acuerdo en aceptar algún o varios vicios, la situación se vuelve muy difícil, y si el espíritu no interviene a tiempo, tanto el cuerpo como la mente, terminarán destruidos por las drogas. El espíritu es el último recurso al que puede acudir la mente y el cuerpo para recuperar, conseguir, la salud mental y física, y a l mismo tiempo la paz interior.

Cuando por culpa de la mente, el cuerpo se hizo adicto a alguna droga, la mente deberá reaccionar a tiempo para que el cuerpo no se le salga de control.

Y si fuera necesario, hacer alianza con el ESPÍRITU, para que entre los dos salven a ese CUERPO INOCENTE. En estos casos se hace indispensable utilizar la FUERZA DEL AMOR.

 Porque  es la única fuerza  capaz de devolverle la salud a ese cuerpo y a esa mente que por IGNORANCIA cayeron en la trampa y en la tentación que los vicios nos tienden a todos.

Rafael Cabello Pérez, Gambusino de la Sabiduría.