Nuevo Mundo
Querétaro, Qro., a 5 de enero de 2017
Nuevo Mundo
¿Qué estás haciendo Papito? Me preguntó Paty.
Estoy realizando una actividad que me producirá beneficios espirituales.
Estaba yo lavando los trastes. Cuando me puse a reflexionar cómo es que no lo había valorado desde mucho antes.
Es como entrar a un mundo nuevo, a otro mundo con la misma gente, con las mismas personas con las que he convivido pero que ahora me doy cuenta que han cambiado su actitud para conmigo.
Mi reflexión me explica que ese cambio no se debió a un trabajo que yo haya realizado para que este cambio se diera. Sino que ese cambio ellos lo realizaron voluntariamente al darse cuenta que yo ya había cambiado mi actitud renuente y constante a negarme a lavar los trastes.
Lo Valioso de este descubrimiento radica en lo ÚNICO que necesito hacer para que los demás cambien su actitud para conmigo es:
Cambiar primeramente mi actitud personal para mí mismo.
Si logro hacer esto:
Como por ARTE DE MAGIA, las personas que me conocen y que me ven, también cambian automáticamente su actitud para conmigo.
Esto me parece extraordinario, ya que anteriormente ya había yo llegado a la conclusión de que es casi imposible hacer que otra persona cambie su actitud para nosotros, porque a nosotros así nos conviene.
De tal suerte que casi podríamos afirmar, que todo el mundo puede cambiar si es que nos atrevemos a cambiar nosotros primero.
Esto podría ser explicado de una manera más sencilla, de la siguiente forma:…
Si yo se que una persona es malgeniosa, por naturaleza y yo de por sí ya ando de malas, sería una tontería de mi parte iniciar una discusión con esa persona.
Si por cuestiones de trabajo o de otra índole tengo que relacionarme con esa persona, entonces tendré que prepararme mentalmente para que en ese enfrentamiento inevitable no resulte en una agria discusión que nos ponga a ambos en un estado de ánimo peor de lo que los dos estábamos antes de comenzar la relación.
Antes de iniciar una relación con una persona de mal carácter, deberé armarme con un escudo de COMPRENSIBILIDAD Y TOLERANCIA, además de buena voluntad de Ánimo para llegar con PALABRAS SUAVES llenas de humildad e impregnadas de AMOR.
Yo se que esto resulta casi imposible de ser aceptado por mi mente y que la utilización de este método será rechazada de manera rotunda por mi mente sin embargo ya habiendo aprendido lo que se dijo anteriormente, ya solo nos queda decidi, de qué manera queremos que se comporte la persona con la que vamos a tratar.
En el caso de que llegáramos a COMPRENDER, ACEPTAR Y PONER EN PRÁCTICA, este conocimiento podremos COMPROBAR que al cambiar nosotros nuestra actitud y nuestro COMPORTAMIENTO, la actitud y el comportamiento de los demás cambiarán automáticamente a favor de nosotros.
La ganancia que queda de aprender a DOMINARNOS A NOSOTROS MISMOS, ES ENORME Y VIVIMOS PRIVADOS DE ESTA GANANCIA POR IGNORANCIA, por no habernos enterado con anterioridad del significado de la fuerza que adquirimos cuando aprendewmos a dominarnos a nosotros mismos.
Esto intenta ser una explicación a las sabias palabras del filósofo chino Lao Tsé que vivió 400 años antes de Cristo.
El hombre que domina a otro hombre, es un HOMBRE FUERTE, pero el que se domina a sí mismo, ES UN HOMRE PODEROSO.
Rafael Cabello Pérez, Gambusino de la Sabiduría.