Plan estratégico para los integrantes de Morena parte I
QUERETARO QRO, A 3 de MAYO DE 2013
Consecuencias inesperadas con la des-incentivación del campo.
Desaparición de la escuela donde aprendían los hijos de los campesinos para cultivar la tierra, donde los profesores eran los mismos campesinos, los cuales no solo les enseñaban el arte del cultivo, de las semillas y de la responsabilidad que esto implica, sino también el amor que ellos mismos sienten por la tierra, porque ven en ella una segunda madre.
Ese amor y conocimientos ya no los traen consigo los hijos de los campesinos, ya que ahora, la mayoría de ellos están esperando que se los hereden sus padres para poder venderlas. A estos nuevos muchachos, no les pasa por la mente las ansias que tuvieron sus abuelos por poseer un pedazo de tierra, al grado de arriesgar su vida con tal de tener una esperanza de tenerla. No se han puesto a pensar ni a valorar lo que tienen en sus manos. Nadie sabe el bien que tiene hasta que lo pierde; no saben que el ser poseedores de un pedazo de tierra, los convierte en hombres independientes y libres, porque quién no puede producir sus propios alimentos por no tener un espacio para sembrarlos, se convierte en dependiente de aquel o de aquellos que si los produzcan, exponiéndose a morirse de hambre si los productores existentes no quieran venderles nada, o se los venden al precio que se les antoje, exponiéndose también a estar en la misma situación que un animal domestico: Si su dueño quiere y puede darle de comer, el animalito come o se muere de hambre.
¡Despierten ya muchachitos!, aprendan a cultivar lo que comen, porque con la ignorancia que se cargan, serían capases de morirse de hambre encerrados en una parcela de tierras fertilísimas atravesadas por un riachuelo y con una provisión de 21 kg. de frijol 42 kg, de maíz 21 kg. de trigo 10 kg. de jitomates y chiles para un encierro de seis meses…
La producción de alimentos sanos, garantiza nuestra salud y esta es la primer tarea en la que debemos ocuparnos todos para tener una vida tranquila; dejar que otros se ocupen de esta tarea, es aceptar de ante mano, comer lo que a otros se les antoje, exponiéndonos con esta negligencia, a perder la salud… y eso es exactamente lo que le está ocurriendo a todas aquellas personas que decidieron cambiar su estilo de vida huyendo de los lugares donde nacieron y verdaderamente vivieron, a las prisiones que son las ciudades. En las ciudades, la gente se alimenta de productos manipulados, envasados con conservadores, colorantes y químicos para que duren mucho tiempo pero que son dañinos para la salud y provocan el mal de las ciudades: LA OBESIDAD; eso sin mencionar a las semillas y frutos transgénicos. Sin temor a equivocarme, soy capaz de decir que en las ciudades se está destruyendo en muy poco tiempo lo que llevó milenios al hombre conservar y mantener su cuerpo saludable y fuerte para resistir el paso de la vida. Las consecuencias más lamentables de haber decidido vivir en las ciudades, no se terminan y la más triste de ellas, es el de haber extraviado el sentido de la vida.
La vida que se vive en las ciudades, no es la vida que les corresponde a los seres humanos. La vida que se vive en las ciudades se parece más a una ciudad habitada por robots o zombis, donde se vive la esclavitud perfecta, donde predomina el engaño y en donde se cultiva y administra la ignorancia, donde se escucha eternamente una canción de cuna para mantener dormidos a sus habitantes. EN LAS CIUDADES TAMBIÉN se aprende que la justicia es un negocio: quien tiene dinero puede comprar su inocencia, aunque sea culpable. En CHINA se le corta la mano al delincuente, en MÉXICO se la premia… La ciudad de MÉXICO es una bomba de tiempo que tarde o temprano va a estallar. Pareciera estar habitada por gente loca, sin razón, que no se imagina el futuro, o por personas con la inocencia de un niño.
Así están las cosas y nosotros, los morenos y morenas de Querétaro, estamos enfrascados en una tarea que tiene muy pocas posibilidades de éxito, estamos echando toda la carne en el asador con la esperanza de ganar las elecciones en el 2018, sin tomar en cuenta que el PRI está trabajando desde el mismísimo 2 de Julio de 2012 para la misma causa.
Con esto no quiero decir que se suspendan las actividades que se están realizando en estos momentos.
Lo que trato de decirles es que formemos muchos frentes de organización, todos alrededor de un eje único y principal que es nuestra independencia alimentaria.
Porque cuando logremos esto, podremos decir que hemos construido una fortaleza inexpugnable (recordemos MASADA). No nos importará quién gane en el 2018, pues ya nosotros tendremos el poder, pues seremos una Masa bien organizada, una masa de personas que todas quieran lo mismo, una misma mente, un solo espíritu formado por más de veinte millones de seres humanos.
Esta fuerza no la podrán tener, ni los mismos priistas con todo y su dinero. Esto se oye muy bonito, pero es un trabajo enorme, que si no lo emprendemos desde ayer, no nos alcanzarán los cinco años que nos quedan.
Es necesaria la elaboración de un plan muy bien elaborado, muy bien estudiado y discutido, por todos nosotros y después de haber sido aprobado y firmado por todos, pues ahora sí, trabajar sin descanso hasta lograr nuestros objetivos.
Cada quien que traiga un plan, yo ya traigo el mío. ¿Quieren que se los lea?...
El Gambusino de la Sabiduría: Rafael Cabello Pérez