Una lección Importante: Autovencimiento

12.08.2016 01:08

Querétaro, Qro., a 12 de agosto de 2016

UNA LECCIÓN IMPORTANTE

Ayer 11 de agosto tuve una conversación con Poncho mi hijo, acerca del porqué me iba sin desayunar a m i trabajo, y le explique que prefería hacerlo así ya que me di cuenta que es en esos momentos cuando su mamá aprovecha para vaciar sobre mi todas sus inconformidades y resentimientos por causa de los mínimos ingresos económicos que recibe de mi parte.

Alfonso me explicó que el ya no soportaba ser testigo de nuestro comportamiento, tanto el mío como el de su mamá, así que se encontraba dispuesto a alejarse de ese ambiente que para él ya era insoportable. También me hizo ver que gran parte de las dificultades, habían surgido por causa de que yo no lavaba mi ropa. Este motivo que aparentemente a mí me pareció insignificante, tiene mucha importancia, así que tomé la decisión de ENCARARLO, o sea me puse a lavar mi ropa  antes del desayuno (para hacer un poco de hambre).

Esta decisión que aparentemente es muy sencilla de tomar y, es DIFISILÍSIMA, porque representa nada más y nada menos que VENCERSE A UNO MISMO.

Recordar la máxima de Lao-Tsé, el hombre que vence a otro hombre es un hombre fuerte, pero el que logra vencerse a sí mismo es UN HOMBRE PODEROSO.

Esta actitud de mi parte, fue impulsada porque tengo bien entendida la idea de que los ACTOS DE AMOR actúan SIEMPRE DE FORMA POSITIVA.

Además que en esos omentos de diálogo con mi hijo se había puesto en juego el demostrar con hechos que verdaderamente AMO a mi hijo.

La importancia de este acontecimiento puede ser aprovechada como lección para resolver problemas parecidos donde se determina que al verdadero rival que quedó vencido en la lona FUE EL OGRULLO, y porqué por no decirlo, también LA PEREZA.

Este hecho que me costó mucho trabajo mental decidirlo, pienso que puede ser el principio para encontrarle una solución a esa tirantez que está sufriendo nuestra ARMONÍA FAMILIAR.

Y ya que hablamos de trabajo mental, hablemos del trabajo físico que tuve que realizar al lavar mi ropa. Podríamos decir que me salió barato, comparado con la esperanza de que de esta manera, los problemas familiares se vayan resolviendo poco a poco si es que llego a adquirir la costumbre de lavar siempre mi ropa y corregir alguno que otro detallito que esté haciendo encabronar a mi esposa.

Rafael Cabello Pérez, Gambusino de la Sabiduría.