Luminosidad del Mundo espiritual: VIVIMOS SIMULTÁNEAMENTE EN DOS MUNDOS DIFERENTES, UNO MATERIAL Y OTRO ESPIRITUAL
Querétaro, Qro., a 8 de Enero de 2017
VIVIMOS SIMULTÁNEAMENTE EN DOS MUNDOS DIFERENTES, UNO MATERIAL Y OTRO ESPIRITUAL
Vivir exclusivamente en el mundo material sin comprender y aceptar la existencia del mundo ESPRITUAL es un error, es vivir en un mundo OSCURO. La luminosidad del mundo material la proporciona el mundo espiritual, pero hay que reconocer y aceptar su existencia.
Para tener éxito en el mundo material, tendremos que aceptar y practicar las leyes que rigen al mundo espiritual.
La mayoría de nosotros hemos visto las maravillas del mundo material, como son los bosques, los ríos, la flora, la fauna silvestre, el Sol, la Luna y las estrellas.
Pero lo que pocas veces hemos visto, son las maravillas del mundo espiritual.
¿Nos hemos puesto a valorar, y a medir, a sopesar lo que produce en los demás y en nosotros mismos, NUESTRAS BUENAS ACCIONES? Para empezar, los resultados son de Alegría, contentamiento y agradecimiento por parte de las personas que reciben nuestras buenas acciones.
Lo mismo podríamos decir de los resultados adversos de nuestras malas acciones y comportamientos dando como resultados: enojos, agresividad y violencia.
Por parte de las personas a quienes hacemos víctimas de nuestras malas acciones.
Si valoramos este conocimiento y lo ponemos en práctica todo el tiempo, podremos ver y conocer todas las maravillas que nos ofrece EL MUNDO ESPIRITUAL O INMATERIAL que no conocíamos ni habíamos visto antes. De las cuales yo no puedo hablar mucho e ellas puesto que solamente conozco las más elementales como son las alegrías que he recibido al disfrutar del AMOR que me demuestran mis hijos.
Pienso que de la misma manera como puedo ahora disfrutar del amor de mis hijos, podría en adelante, que también sería posible disfrutar del amor y comprensión de la gente que me conoce y con la cual convivo diariamente.
La única condición sería que mi mente aceptara plenamente que las demás personas no valen menos que mis hijos y que por tanto deberé esforzarme a tratarlas con el mismo amor con el que trato a mis hijos.
En este momento no puedo hablar más acerca de los beneficios que se podrían obtener si es que en adelante me decidiera a realizar todas mis acciones en los dos mundos, pero sobre todo en el mundo ESPIRITUAL, pues apenas me estoy asomando a este nuevo mundo.
Pero estoy seguro que mi curiosidad me llevará e impulsará a conocer y a palpar todas esas maravillas que hasta hoy me he perdido.
Prometo seguir hablando de ellas en cuanto las vaya descubriendo.
Rafael Cabello Pérez, Gambusino de la Sabiduría.